SE TERMINA UNA
SEMANA MUY CORTITA.
Y EL LUNES MÁS
Y MEJOR 😍
OS QUIERO ❤️
CEIP SOR ÁNGELA DE LA CRUZ. SEVILLA
TODO COMENZÓ CON
MIS COMPIS-AMIGAS
CELEBRANDO
QUE LLEGABA
LA NAVIDAD.
Y EN CLASE
CON EL DESAYUNO NAVIDEÑO
CHOCOLATE
CON CHURROS.
LAS VACACIONES LLEGARON
Y EN CASA TENÍAMOS
NUESTRO RINCÓN NAVIDEÑO.
NUESTRAS VACACIONES
COMENZARON CON
UN VIAJE A MI
TIERRA NATAL,
TARRAGONA EN CATALUÑA.
ALLÍ ESTUVIMOS
UNOS DÍAS
MUY BONITOS
CON MI FAMILIA.
ELLA ES CARMEN.
ELLA ES SAMIRA
LA MÁS MAYOR
DE MIS SOBRINAS.
ESTAS NAVIDADES
TODAVÍA ESTÁS
A TIEMPO Y
PUEDES APRENDER
MUCHO SOBRE
LOS ANIMALES...
LOS ANIMALES VERTEBRADOS SON LOS QUE TIENEN HUESOS Y COLUMNA VERTEBRAL.
LOS ANIMALES INVERTEBRADOS SON LOS QUE NO TIENEN HUESOS NI COLUMNA VERTEBRAL.
LOS ANIMALES VIVÍPAROS NACEN DEL VIENTRE DE SU MADRE.
LOS ANIMALES OVÍPAROS NACEN DE HUEVOS.
LOS ANIMALES CARNÍVOROS SON LOS QUE COMEN CARNE DE OTROS ANIMALES.
LOS ANIMALES HERBÍVOROS SON LOS QUE COMEN PLANTAS Y HIERBAS.
LOS ANIMALES OMNÍVOROS SON LOS QUE COMEN CARNE Y PLANTAS.
NO TE PIERDAS ESTA PÁGINA PARA ESTUDIARLO TODO.
¡¡¡TE VA A ENCANTAR!!!
SI TE GUSTAN LAS POESÍAS,
AQUÍ TIENES
UNAS CUANTAS...
A TODAS LAS PERSONAS
QUE ME
HICISTEIS FELIZ
EN 2😍25...
¡¡¡GRACIAS!!!
ESPERO TENEROS
MUY CERQUITA
EN ESTE NUEVO
AÑO 2😍26
OS QUIERO ❤️
SI TE GUSTA LEER...
NO TE PIERDAS
ESTOS POEMAS...
Ciertos animalitos,
todos de cuatro pies,
a la gallina ciega
jugaban una vez.
Un perrillo, una zorra
y un ratón, que son tres;
una ardilla, una liebre
y un mono, que son seis.
Éste a todos vendaba
los ojos, como que es
el que mejor se sabe
de las manos valer.
Oyó un topo la bulla
y dijo: «Pues, ¡pardiez!,
que voy allá, y en rueda
me he de meter también».
Pidió que le admitiesen,
y el mono, muy cortés,
se lo otorgó (sin duda
para hacer burla de él).
El topo a cada paso
daba veinte traspiés,
porque tiene los ojos
cubiertos de una piel.
Y a la primera vuelta,
como era de creer,
facilísimamente
pillan a su merced.
De ser gallina ciega
le tocaba la vez;
y ¿quién mejor podía
hacer este papel?
Pero él, con disimulo,
por el bien parecer,
dijo al mono: «¿Qué hacemos?
Vaya, ¿me venda usted?»
Si el que es ciego y lo sabe
aparenta que ve,
quien sabe que es idiota,
¿confesará que lo es?

Kikirikí,
estoy aquí,
decía el gallo
Colibrí.
El gallo Colibrí
era pelirrojo,
y era su traje
de hermoso plumaje.
Kikirikí.
levántate campesino,
que ya está el sol
de camino.
-Kikiriki.
levántate labrador,
despierta con alegria,
que viene el dia.
-Kikiriki.
Niños del pueblo
despertad con el ole,
que os esperan en el "cole'.
El pueblo no necesita reloj,
le vale el gallo despertador.

¿Saben saben lo que hizo
el famoso mono Liso?
A la orilla de una zanja
cazó viva una naranja.
¡Qué coraje, qué valor!
Aunque se olvidó el cuchillo
en el dulce de membrillo
la cazó con tenedor.
La naranja se pasea
de la sala al comedor.
No me tires con cuchillo
tírame con tenedor.
A la hora de la cena
la naranja le dio pena,
fue tan bueno el Mono Liso
que de postre no la quiso.
El valiente cazador
ordenó a su comitiva
que se la guardaran viva
en el refrigerador.
La naranja se pasea
de la sala al comedor.
No me tires con cuchillo
tírame con tenedor.
Mono Liso en la cocina
con una paciencia china
la domaba día a día,
la naranja no aprendía.
Mono Liso con rigor
al fin la empujó un poquito
y dio su primer pasito
la naranja sin error.
La naranja, Mono Liso,
la mostraba por el piso,
otras veces, de visita,
la llevaba en su jaulita.
Pero un día entró un ladrón,
se imaginan lo que hizo,
el valiente Mono Liso dijo:
"Ay, qué papelón".
La naranja se pasea
de la sala al comedor.
No me tires con cuchillo
tírame con tenedor.
A la corte del Rey Momo
fue a quejarse por el robo,
mentiroso, el rey promete
que la tiene el gran bonete.
Porque sí, con frenesí
de repente dice el mono:
"Allí está detrás del trono
la naranja que perdí".
La naranja se pasea
de la sala al comedor.
No me tires con cuchillo
tírame con tenedor.
Y la reina sin permiso
del valiente Mono Liso
escondió en una sopera
la naranja paseandera
Mono Liso la salvó
pero a fuerza de tapioca
la naranja estaba loca
y este cuento se acabó.
La naranja se pasea
de la sala al comedor.
No me tires con cuchillo
tírame con tenedor.
La naranja se pasea
de la sala al comedor.
No me tires con cuchillo
tírame con tenedor.

Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.
¡Oh, viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!
¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!
Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,
-que todo es volar-, sonoras
rebotando en los cristales
en los días otoñales...
Moscas de todas las horas,
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,
de siempre... Moscas vulgares,
que de puro familiares
no tendréis digno cantor:
yo sé que os habéis posado
sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.
Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.
Quién fuera pato
para nadar, nadar por todo el mundo,
pato para viajar sin pasaporte
y repasar, pasar, pasar fronteras,
como quien pasa el rato.
Pato.
Patito vagabundo.
Plata del norte.
Oro del sur. Patito danzaderas.
Permitidme, Dios mío, que sea pato
¿Para qué tanto lío,
tanto papel,
ni tanta pamplina?
Pato.
Mira, como aquél
que va por el río
tocando la bocina...
¡Mañana de primavera!
Vino ella a besarme, cuando
una alondra mañanera
subió del surco, cantando:
"¡Mañana de primavera!".
Le hablé de una mariposa
blanca, que vi en el sendero;
y ella, dándome una rosa,
me dijo. "¡Cuánto te quiero!
¡No sabes lo que te quiero!".
¡Guardaba en sus labios rojos
tantos besos para mí!
Yo le besaba los ojos...
- ¡Mis ojos son para ti;
tú para mis labios rojos!
El cielo de primavera
era azul de paz y olvido...
Una alondra mañanera
cantó en el huerto aún dormido.
Luz y cristal su voz era
en el surco removido...
¡Mañana de primavera!

Juntáronse los ratones
para librarse del gato;
y después de largo rato
de disputas y opiniones,
dijeron que acertarían
en ponerle un cascabel,
que andando el gato con él,
librarse mejor podrían.
Salió un ratón barbicano,
colilargo, hociquirromo
y encrespando el grueso lomo,
dijo al senado romano,
después de hablar culto un rato:
- ¿Quién de todos ha de ser
el que se atreva a poner
ese cascabel al gato?
Morado y verde limón
estaba el poniente, madre.
Morado y verde limón
estaba mi corazón.
¡Verdugones de los golpes
de su rudo corazón!
...Morado y verde limón
estaba el poniente, madre.

Cada abeja con su pareja.
Cada pato con su pata.
Cada loco con su tema.
Cada tomo con su tapa.
Cada tipo con su tipa.
Cada pito con su flauta.
Cada foco con su foca.
Cada plato con su taza.
Cada río con su ría.
Cada gato con su gata.
Cada lluvia con su nube.
Cada nube con su agua.
Cada niño con su niña.
Cada piñón con su piña.
Cada noche con su alba.

El lagarto está llorando
La lagarta está llorando.
El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.
Han perdido sin querer
su anillo de desposados.
¡Ay, su anillito de plomo,
ay, su anillito plomado!
Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.
El sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.
¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!
¡Ay cómo lloran y llóran,
¡ay1, ¡ay!, cómo están llorando.

Mariposa del aire,
qué hermosa eres,
mariposa del aire
dorada y verde.
Luz de candil,
mariposa del aire
¡quédate ahí, ahí, ahí!...
¡Quétade ahí!
Mariposa, ¿estás ahí?
Manuelita vivía en Pehuajó
pero un día se marchó.
Nadie supo bien por qué
a París ella se fue
un poquito caminando
y otro poquitito a pie.
Manuelita, Manuelita,
Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz.
Manuelita una vez se enamoró
de un tortugo que pasó.
Dijo: ¿Qué podré yo hacer?
Vieja no me va a querer,
en Europa y con paciencia
me podrán embellecer.
En la tintorería de París
la pintaron con barniz.
La plancharon en francés
del derecho y del revés.
Le pusieron peluquita
y botines en los pies.
Tantos años tardó en cruzar
el mar que allí se volvió a arrugar
y por eso regresó vieja como se marchó
a buscar a su tortugo que la espera en Pehuajó